Entradas
Entradas populares
Breves Introducciones: Lola
Ugh, como odio estar de vuelta en clase. Las vacaciones de verano consiguen que me olvide de este sitio inmundo, pero cuando comienza el curso la realidad vuelve a darme en la cara. Me llamo Lola, soy una chica delgada, alta, con los ojos azules y el pelo color caoba. Podríamos decir que, con respecto a mi est ilo, no soy la típica Barbie de cadenas de montaje, sino que prefiero algo más... único. Me opongo un poco al rollo colmena que se traen en este internado. En cuanto una de las abejas reinas decide que algo es digno, el resto de las chicas, inmediatamente, lo usan. No hay más que ver en qué se ha convertido nuestro uniforme, si es que se puede llamar así a ese pequeño cinturón que usan a modo de falda. Parece que lucir como una barrio-bajera está de moda. Me pongo el uniforme para bajar a desayunar. Llevo la versión lisa, aunque lo suelo adornar con broches, parches, accesorios para el pelo y cosas así, para darle "mi toque". Agarro mi mochila y salgo del cuarto...
Fiesta de bienvenida: Marta
Llevamos dos semanas de clase y todavía no he superado la vuelta a clase. Aunque la verdad es que ha transcurrido con cierto nivel de tranquilidad, bueno, más o menos. Rober está soportable, Gorka prácticamente no me habla y, por suerte, algunos deportistas han decidido sentarse a comer con nosotros esta semana, lo que hace la comida más amena. Diría que haciendo balance, no está tan mal. Aunque, si tenemos en cuenta que mis "amigos" se cabrearon con lo que pasó en la charla de apertura, y que no superan el ver a Santi y los demás sentado en nuestra mesa desde el miércoles.... Pero oye, les tocaba pasar página en algún momento, son muy pesados. Julio y yo nos encontramos sentados desayunando, en el sitio opuesto a donde suelo sentarme, charlando sobre los planes para esta noche cuando alguien viene a incordiar. — Bueno, Marta. — Comienza a decir Rober. Parece que tratase de incomodar a Julio, pero mi mejor ami...
Sábado en el Internado: Angie
Después de pasar toda la semana madrugando, a causa de mi apuesta con Abraham, cualquiera diría que aprovecharía este primer fin de semana de clausura para dormir hasta tarde y hacer el vago, pero no. Me levanto a las 7:00 AM de un sábado e intento escabullirme como puedo sin despertar a mi mejor amiga, que se encuentra durmiendo plácidamente en la cama de al lado. Mis preocupados padres han decidido matricularme para las clases más avanzadas, pese a que me negué en rotundo, pero ¿cómo iba a poder decidir yo sobre mi futuro y lo que más me conviene? Parece que eso en el idioma de mis padres significase: "Quiero dejar mis estudios para huir y casarme con mi novio adicto a la meta-anfetamina" o algo así. Son agobiantes incluso a distancia. Total, que a causa de eso, e n solo una semana de clase, ya tengo una buena montaña de tareas pendientes para la semana próxima. Lo que se llama empezar el curso con energía, vaya. El caso es que no me gusta demasiado estudiar con g...